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EL USO DE FACEBOOK Políticos 2.0. La Nueva Provincia.
Posteado el 24 de Mayo del 2010 a las 13:12 por admin

   Domingo 21 de febrero de 2010

Los concejales Fabián Lliteras, Soledad Espina y Raúl Woscoff; el diputado provincial Iván Budassi; el secretario municipal Hugo Borelli; el ex vocero presidencial Juan Pablo Baylac y el especialista en comunicación web José Fernández Ardáiz opinan sobre el rol de esta red social en la política.

     Me metí en mi sitio de Facebook y empecé a buscar a los políticos locales. Desde que partí, la idea era que todas las respuestas fueran por ese medio.
     Encontré a varios. Y les pregunté por qué tener un sitio en esta red social, que nació cuando alumnos de la universidad de Harvard quisieron comunicarse entre sí y que desde 2006 está abierta a todo el mundo.
     El concejal del oficialismo Fabián Lliteras dice que la cuenta se la crearon sus hijos.
     "No la uso para la actividad política. Sólo lo hago por lo social y la verdad que me he reencontrado con algunos amigos de la secundaria", explica.
     La concejala del Frente Para la Victoria PJ Soledad Espina dice que no lo usa para su actividad política y que como Lliteras lo tiene para su vida.
     El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, no piensa igual: fue el político que más jugo le sacó al Facebook. Hoy tiene más de siete millones de amigos virtuales y fue una de sus armas para la elección que le ganó a John McCain el 4 de noviembre de 2008.
     Para eso Obama se llevó a su bunker al veinteañero Chris Hughes, co-fundador de Facebook, quien se convirtió en coordinador de la campaña electoral online.
     Hay que hablar con los que saben para explicar este fenómeno. Uno de los que saben es el bahiense José Fernández Ardáiz.
     "Si un político toma la decisión de encarar una estrategia de comunicación en Internet debe tener muy en claro cuáles son los objetivos", comenta este licenciado en Periodismo y director de la Consultora Integral en Comunicación Aplicada.
     José dice que a diferencia del resto de los ciudadanos, el Facebook para el político es una posibilidad de contar con una herramienta que lo vincule con quienes tengan interés por conocer lo que hace, piensa y dice.
     Le hago una pregunta a José, pero antes de escribirla me doy cuenta que hay que aclarar algo. Por Facebook te podés hacer amigo de alguien. No vas a ir a la casa a tomar mate, ni lo vas a llamar cuando te deje tu pareja y hasta es probable que nunca hables mano a mano. Amigo, en Internet, quiere decir que él va a ver todo lo que vos publicás y viceversa. Claro que vos podés desistir de esas invitaciones de amistad.
     –¿Un político está obligado a aceptar las invitaciones de amistad por miedo a perder un voto?
     –Esto, en principio, haría que el político deba aceptar todas las solicitudes de amistad que le lleguen, pero no por temor a perder un votante, sino como estrategia para llegar a la mayor cantidad de ciudadanos posible. Claro que antes de aceptar una solicitud de amistad debería analizar los perfiles. Principalmente buscando que los cibermilitantes de otros partidos políticos o agrupaciones no estén solicitando la amistad con el fin de rebatir todo lo que el político refleje en Facebook. Hay muchos de estos personajes. En realidad terminan siendo nocivos, porque en vez de que los "amigos" del político puedan compartir información y debatir ideas, terminan contestando agresiones.
     El diputado provincial bahiense Iván Budassi también tiene su Facebook y no le teme.
     "Acepto a todo el mundo. No me parece necesario tomar recaudos. Eso atentaría contra la comunicación directa y espontánea".
     Soledad Espina tampoco le teme, aunque toma sus recaudos.
     "No me molesta que miren fotos de mi familia, porque a quienes acepto, en líneas generales, son personas allegadas".
     Otro de los políticos locales que está en la red social es el secretario comunal de Gobierno, Hugo Borelli.
     "Sólo he pedido respeto e identificación de quien se comunica conmigo. Si se filtra algún anónimo engañoso, la mala fe corre por cuenta de quien la practica. Felizmente nadie me ha insultado, aunque sí he recibido reclamos y he tratado de canalizarlos. Aún en el disentimiento, los mensajes son respetuosos", dice Borelli.

Todo a favor
     José Fernández Ardáiz dice que los verdaderos riesgos para un político pasan por no estar en Facebook.
     "Por un lado porque uno deja librado a que los opositores tomen su nombre y realicen actividades y opiniones apócrifas. Esto le sucedió a Mauricio Macri, quien tuvo una cuenta de Facebook trucha, hasta que las autoridades del sitio, a pedido de los asesores de Macri, comunicaron que en realidad no era su cuenta oficial ni personal".
     Para el especialista en comunicación web, redes sociales en Internet y nuevas tecnologías, no hay riesgos.
     "Acá aparece una diferencia clara entre `estar en Internet' y `ser 2.0'. Este último concepto se refiere a los políticos que realmente entienden y viven el uso de las redes como parte de su accionar político cotidiano. La mayoría, después del Efecto Obama 2.0 cree que tiene que estar en Internet, pero son pocos los que realmente entienden las diferencias entre estar, ser y/o no estar".
     José cree que los beneficios son muchos.
     "El más importante es que el político puede tener conversaciones reales con ciudadanos interesados en su proyecto político. Estas conversaciones terminan siendo beneficiosas, porque uno tiene la posibilidad de conversar mano a mano sobre las distintas problemáticas, proyectos, posturas, etcétera. Esto redunda en un claro beneficio para ambas partes: para el político, que suma voluntades a su favor, y para la gente, que puede reclamar directamente al político".
     Iván Budassi también dice que le brinda una oportunidad de comunicación directa y "más fácil, informal y desestructurada que las formas tradicionales (gacetilla de prensa o medios de comunicación desde el emisor). Permite conocer las opiniones y necesidades de la gente en pocas palabras, y facilita además un ida y vuelta rápido y sencillo".

¿Y ahora qué hago?
     Conocida la herramienta, conocidos sus beneficios, conocido que sirve ¿cuánto tiempo hay que dedicarle?
     Hugo Borelli dice que pasa entre 30 minutos y una hora por día. Y enseguida aclara "en mi tiempo de descanso, en mi domicilio".
     José Fernández Ardáiz suscribe al equilibrio.
     "Si un político responde personalmente todos los mensajes, debates, etcétera, los ciudadanos lo verán con agrado en un principio. Pero con el tiempo se convertirá en un bumerang porque empezarán los comentarios de que el político no puede estar tanto tiempo frente a una computadora. No es bueno ni que el político `pierda tiempo' haciendo todo, ni que las herramientas se las manejen cien por ciento los asesores".
     Recomienda que la administración general la hagan los asesores en base a lo que el político quiera publicar.
     "Esto no implica mentirle a la gente, sino simplemente administrar el tiempo y la comunicación política de la manera más efectiva posible. La búsqueda del equilibrio se convierte siempre en lo mejor. Si un político se dedica a estar todo el día en Internet será vapuleado, pero si la gente se da cuenta que le mienten en Facebook, el bumerang será peor aún".

¿Y twitter?
     Twitter –en el que "La Nueva Provincia" ya tiene su cuenta en twitter.com/lanuevaweb– es un servicio gratuito de microblogging que permite a sus usuarios enviar textos breves, denominados tweets, de una longitud máxima de 140 caracteres.
     El envío de estos mensajes se puede realizar tanto por el sitio web de Twitter, como vía SMS ( short message service ) por teléfono celular. También, desde programas de mensajería instantánea o incluso desde cualquier aplicación de terceros.
     Estas actualizaciones se muestran en la página de perfil del usuario, y son también enviadas de forma inmediata a otros usuarios que han elegido la opción de recibirlas.
     Y también ya les llegó a los políticos la curiosidad por esta nueva forma de comunicarse.
     "En los últimos meses, principalmente en la última campaña electoral en 2009, los políticos argentinos fueron bien asesorados y entendieron que Twitter sería el futuro inmediato de Internet. Así, de a poco se fueron sumando y fueron tuitiando, algunos más, algunos menos, dándole mayor potencia a la política 2.0", dice Fernández Ardáiz.

El "Che" y Cristina
     El primer político argentino que aparece en la red social Facebook es Ernesto "Che" Guevara. Está en el puesto 19º con más de 200.000 fans en el sitio que lleva su mismo nombre. Aunque podría estar más arriba si a esos fans se le sumaran los casi 150.000 que aparecen en otro denominado "E. Che Guevara". Ambos son a favor de uno de los líderes de la Revolución Cubana.
     Más atrás aparece la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El sitio "A que encuentro a 10.000 que odian a Cristina Kirchner" tiene más de 180.000 anotados. Y llueven los comentarios negativos.
     También están los que la quieren, como Sabina Soler, una de las que suscribieron a "A que encuentro 10.000 que banquen a Cristina".
     "Me uní al grupo porque decididamente creo en las políticas sociales y económicas que lleva a cabo este gobierno. Considero que Facebook es la voz de los que no podemos hablar en Canal 13 porque estamos prohibidos, y sirve para demostrar que no todos pensamos como los grandes grupos económicos, ni como los pequeños sujetos `devorados' por el chip del discurso televisivo", dice esta psicoanalista de 32 años.

¿Qué es el 2.0?
     El término 2.0 es usado para referirse a una segunda generación del desarrollo de la tecnología web, basada en comunidades de usuarios.
     La primera etapa es la denominada 1.0, cuando en Internet sólo estaba el emisor. Con el 2.0 comienza el ida y vuelta: el que recibe también participa.
     Dicen que se viene la 3.0, cuando las máquinas descifren qué está buscando el usuario y sean más específicas en responder a sus necesidades.

No está
     "Nos estamos manejando con un blog en el que hay un buen ida y vuelta y con una página web. No hemos recurrido a Facebook", dice el concejal de Integración Ciudadana, Raúl Woscoff. El hombre que estuvo muy cerca de ganar las últimas elecciones locales es uno de los que optó por no estar en esta red social. Dice que Internet es una manera complementaria de comunicarse pero que "nada sustituye el contacto personal".

Como Roberto Carlos
     El bahiense Juan Pablo Baylac es uno de los políticos locales con más amigos en Facebook: 2.853 hasta el último jueves.
     "Hay mucha gente del radicalismo, amigos… Lo que pasa que cuando entra uno, me va llevando a otro y así se van haciendo los amigos. Igual selecciono, no acepto todas las invitaciones".
     Dice que Facebook es interesante y que le dedica unas dos horas diarias cuando vuelve a su casa. "Me llegan como 300 mensajes por día".
     El ex vocero del presidente Fernando de la Rúa y ex diputado nacional dice que no lo utiliza para su actividad, que actualmente está centrada en llevar adelante la línea interna del radicalismo denominada "Por el encuentro radical bahiense".


 

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