BECAS Y SUBSIDIOS


Las escuelitas de Villa Harding Green
Posteado el 13 de Julio del 2010 a las 2:16 por admin

El sábado pasado, después la terrible eliminación de Argentina en el Mundial, volvimos al Barrio Villa Harding Green, donde habíamos entregado un subsidio hace poco para una escuelita de hockey que se está gestando y que ya tiene anotadas a 120 nenas y adolescentes. Con ese dinero compraron palos, bochas, protectores bucales, canilleras y protectores para las arqueras, y otras cosas que nos mostraron. Pudimos entregar también un subsidio que salió para los chicos de la escuelita de futbol, destinado a la compra de camisetas y medias.
Desde que estaba en la Municipalidad, siempre tuvimos arduas discusiones con el Intendente, el Secretario de Desarrollo Social Ariel Zabala, el encargado del Instituto Cultural Federico Weyland sobre como gastar el dinero para la ayuda social a la gente de nuestros barrios. Por una parte, parecía obvio que es fundamental ayudar para satisfacer las necesidades básicas como alimentación y vivienda. Al principio yo pensaba que todo los recursos debían ir hacia allí, pero mis compañeros de trabajo insistían en que la gente también tiene derecho al esparcimiento y a otras actividades, y que el estado municipal debe también hacer lo posible para satisfacerlas. De a poco fui convenciéndome de que tenían razón, sobre todo cuando en el contacto mano a mano con la gente se veía la alegría de poder participar en espectáculos al aire libre, por la presencia de artistas locales o nacionales en eventos de acceso gratuito, y sobre todo, cuando las actividades recreativas como tener una escuelita de Hockey o de fútbol nuclean a los chicos, y funcionan como contención social.
En el caso de Villa Harding Green, otra vez me convencí que debíamos destinar muchos recursos para el esparcimiento de su gente. Las encuestas que realizó la municipalidad en el barrio comprobaron que más del 80 % de las nenas del barrio no realizaba ninguna actividad fuera de la escuela, mientras que la gran mayoría de los varones jugaba al fútbol o hacía alguna otra actividad recreativa. Por eso, más allá de la obvia ventaja para la salud que implica la realización de un deporte, nos pareció fundamental que las chicas también tuvieran su espacio para el placer, la diversión y el contacto con sus amigas y su barrio por fuera de la escuela.
El sábado, entonces la gente del Concejo Deliberante trajo de regalo más camisetas y pelotas de fútbol, y concretó una invitación para que los chicos pudieran ir al shopping local a ver una película en 3D, comer una hamburguesa y luego hacer un paseo por la ciudad. Estuvieron el Presidente del Concejo Marcelo Ciccola, y los concejales Ana Civitella y Guillermo Quevedo (Soledad Espina no pudo venir pues estaba convaleciente).  
Fue una fiesta. Primero se proyectó una presentación en la que se explicaba el trabajo realizado por la escuela de hockey, y un video sobre las actividades de la escuelita de fútbol. Después las chicas hicieron un chocolate riquísimo y tortas que comimos con entusiasmo –y me quedo corto con lo de entusiasmo- con los chicos, las chicas, las madres y los padres.

 


 

1 Comentario

  1. Cecilia
    said,

    Octubre 12, 2010 at 22:35

    Acabo de encontrar este artículo sobre las escuelitas que funcionan en Villa Harding Green y me pareció oportuno dejar este mensaje.
    En mi corta experiencia aprendí que los empredimientos de participación comunitaria necesitan dinero para motorizarse y sostenerse. Los efectores de servicios públicos podemos ayudarlos a conseguir esos recursos y posibilitar que muchos deseos se hagan realidad. Pero lo que más pide la gente es que los miremos. Sí! Que los podamos ver como ciudadanos (con derechos) capaces de tomar las riendas de sus propias vidas y las de sus hijas/os. Las comunidades autogestoras y con la energía como la de Harding Green me ponen la piel de gallina.
    Gracias Iván por poner la mirada en la gente y confiar en el criterio de la gente.
    Vale destacar que los subsidios que recibió el Club Villa Harding Green han sido administrados con total libertad por las comisiones deportivas constituídas por madres y padres. Las inversiones han sido exitosas. Esa confianza empodera a las comunidades.
    Saludos y espero no haber aburrido…..Cecilia Conti

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