Durmiendo con el Sr Scania-Diario de viaje 07
Posteado el 16 de Noviembre del 2010 a las 18:02 por admin
4. 35. No puedo dormir. Estoy cansado y tengo sueño, pero no puedo dormir.
Salimos del impactante aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv, y tomamos una autopista que nos llevó en casi una hora a Jerusalén. A lo largo del trayecto hacia la Ciudad Santa, el milagro de un desierto con bosques, vides y riego por goteo por doquier.
Llegamos al hotel Dan Boutique (sobrio pero con todo lo necesario salvo internet que cobran a 70 shekels o 20 U$ por día) y nos asignan las habitaciones.
Tuve suerte, me dije. Por prejuicio (o intuición) al principio no quería compartir la habitación. Pero Ricardo Rivas, corresponsal en Argentina de la agencia china de noticias, simpático, y aparentemente muy leido y muy viajado, parecía una buena opción.
Ricardo, sesenta años, cinco hijos y varios nietos, me advierte:
- Mirá que yo ronco…
- No hay problema – digo, muy diplomático.
Cuando apagamos la luz, luego de un día entero de viaje, me planché como un bebé.
Al rato, siento algo raro. Las cosas se movían: en el sopor de la noche pensé desde en una telequinesis demoníaca hasta en una señal gigante en el desierto. Abro bien los ojos y compruebo la version más lógica: eran los ronquidos de mi compañerito.
Por momentos, una reproducción de Curly o Larry de los tres Chiflados: un profundo temblor seguido de una especie de desinflada aguda y penetrante, como una cámara de tractor que se pincha.
Creí que si me acostumbraba a un ronquido regular, control mental mediante, me iba a dormir.
Error. Luego de este concierto metódico, cada cinco minutos aprox se produce una vuelta, un reacomodamiento corporal que transforma a Ricardo del agudo Curly en un Scania que arranca en una fría mañana de helada en bahía con una potencia que amaga con tirarme de la cama.
4.55. Ricardo Curly Scania se ha calmado luego de su enésima vuelta en la cama. Encuentro los tapones para los oídos que traje para el Mar Muerto; me los pongo. La esperanza es lo último que se pierde. A las 6. 30 nos levantan para ir a la Ciudad Vieja.
Pienso en qué sera de mí esta noche…¿Algún consejo? Estoy pensando en cómo empujarlo a dormir en el pasillo, pero por allí Uds tienen una solución menos cruenta.

NOTICIAS



Silvia
said,
Noviembre 16, 2010 at 19:27
Que buena experiencia Iván!, no dejes de compartirla.
Tus crónicas de viaje son instructivas y entretenidas, esperamos el próximo capítulo.
Respecto a tu problema nocturno hay una sola manera de solucionarlo, se va él de la habitación ó te vas vos
Cristina
said,
Noviembre 16, 2010 at 20:32
Qué buena tu crónica, será la genética Budassi que los hace escribir así? Desde Bahía espío tu viaje. SUERTE!!
marcelo garcia
said,
Noviembre 16, 2010 at 20:45
Ivan:
Espero estes bien de salud
Tu amigo Marcelo garcia
Miguel
said,
Noviembre 17, 2010 at 8:51
Hola Iván, será el precio a pagar a cambio de tan buena experiencia, como es este viaje???
Un fraternal abrazo, y mucha suerte.
Miguel Angel Tous
Sol Rivas
said,
Noviembre 17, 2010 at 17:44
Iván, te entiendo profundamente y admiro q hayas podido pasar una noche entera con esos ronquidos. Hasta ahora, la única de la familia que puede hacerlo es mi madre, ni sus hijos ni nietos lo soportan…vos sí.
Como solucionarlo…he intentando varias cosas, patadas, tirarle algún objeto, hacer algún ruido fuerte q lo despierte como un aplauso….los ronquidos se van por unos minutos. De todas formas, si uno llega a dormirse en esos minutos, al rato vuelve a despertarte con ese ruido terrible q sale de su boca. Y ahí uno se da cuenta que la solución definitiva es dormir varios cuartos lejos de Tachuela. Y digo varios cuartos lejos porque esos ronquidos traspasan paredes y puertas (hay varias anécdotas que afirman esto, pero no las contaré en este momento)…deberías considerar estas cosas cuando cambien de hotel y en caso de que alguna vez te vuelva a ocurrir que una persona te diga “yo ronco”.
Saludos y espero que puedas dormir….
ricardo rivas hijo
said,
Noviembre 17, 2010 at 19:39
Estimado Ivan, esto que estas comentando hasta hace unas pocas horas era parte del pequeño e intimo circulo familiar, aunque debo confesar que mas de una vez en charlas de bar que he compartido con amigo me anime a confesar las crueles noches que me tocaba vivir en mi casa al momento de intentar dormir. Por supuesto que nadie lo creia.
Con esta pequeña cronica mas de uno va a saber que lo que nosotros deciamos (incluyo a mis hermanos) era parte de nuestra cruel realidad.
Desde mi lugar lo unico que puedo aconsejarte es que intentes con un rivotril una sana manera de conciliar el sueño a su lado. Debo admitir que nunca utilice esta tecnica ya que desde mis primeras horas de vida estoy acostumbrado a semejante ruido.
Saludos cordiales.
Laura Rivas
said,
Noviembre 17, 2010 at 20:02
Ivan, lamento profundamente lo que te sucede noche a noche, no existe oído que aguante, semejante ruido, en la familia me reconocen por mi sueño largo y profundo, puedo dormir al lado de una obra en construcción, que ningun ruido me despierta, pero el profundo y ruidoso ronquido de Ricardito, es imposible de soportar… Quizas la proxima vez que se acerquen a algun templo sagrado, uno de tus deseos, o plegaria debería ser no volver a dormir con este hombre, y te deseo profundamente que se cumpla la misma… Como ya lo dijo Sol Rivas, no hay consejo que valga, nada lo calla!
La familia te acompaña en lo que estas viviendo, y te pide perdon por semejante roncon!
Saludos
guillermo quevedo
said,
Noviembre 17, 2010 at 20:54
Bueno…al menos, tenes la buena voluntad de los Rivas, en pleno ,que estiman tu inmenso esfuerzo y marcada hipoacusia selectiva( tapones por medio) que va a permitir que continues tu sufrido viaje por esos lares y en compania de tan ruidoso partener.( que vale mensionar, mientras esta con vos permite a su familia en Argentina poder dormir placidamente y sin ruidos ensordecedores)…..Gracias a Dios son ronquidos, y no bombazos…Ya que por aquella zona, los ronquidos escacean y los bombazos abundan!!!! Buen viaje y que sea mas que provechoso.
verónica
said,
Noviembre 18, 2010 at 12:33
Bueno Iván, vos también sos muy pretensioso !!!!
“La historia nos contempla”-Diario de viaje 08 « Ivan Budassi
said,
Noviembre 18, 2010 at 15:16
[...] por admin A las 6 suena el teléfono llamando a desayunar. Después de la noche con el Sr. Scania no fue fácil levantarse, pero a las 7 ya estábamos en el micro, rumbo a la Ciudad [...]
soledad
said,
Noviembre 25, 2010 at 21:31
Mi madre posee ese mismo talento!! y mis tios, peor! roncan en la playa!! y nosotros inventamos canciones al son de sus ronquidos..jeje
Que lo siga pasando bien… a pesar de los amigables ronquidos!
Beso
Sole