PROYECTOS PRESENTADOS


D 1092-11-12 Violencia en las Escuelas
Posteado el 10 de Mayo del 2011 a las 13:44 por admin

PROYECTO DE LEY

El Senado y la honorable Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires sancionan con fuerza de

LEY
Artículo 1°: Incorpórese en forma permanente dentro del Calendario Escolar para todos los Niveles, Ciclos y Modalidades del Sistema Educativo de la Provincia de Buenos Aires, el día 28 de Septiembre de cada año como “Día Provincial de Prevención del Acoso y la Violencia Escolar”.

Artículo 2: El Estado Provincial, a través de los organismos que corresponda, dispondrá de un equipo de personal especializado para desplegar actividades curriculares alusivas a la fecha y acciones de concientización y prevención pública, privilegiando las zonas con mayor índice de acoso y violencia escolar. Dichas actividades se darán en forma coordinada con con el Programa establecido en la Ley N° 12.299.

Articulo 3°: El Estado Provincial deberá implementar en forma anual campañas de difusión masiva, con el objeto de crear una cultura de Prevención del Acoso y la Violencia Escolar y destacar la importancia de esta fecha.

Articulo 4°: De forma.

FUNDAMENTOS

La violencia es un fenómeno social complejo, es un tema presente en el mundo y también lo es en Argentina. Los medios masivos de comunicación social no permanecen ajenos, pues destinan grandes espacios para difundir hechos violentos de distinta magnitud. En consecuencia, la violencia va ganando diferentes espacios y comprometiendo a distintos sectores, y en la institución escolar también se ha hecho presente.
Las agresiones e intimidaciones entre alumnos son expresiones que prácticamente han nacido junto con la institución misma; niños, niñas y adolescentes han sido el centro en obras de la literatura, el cine, series de televisión también han descripto las experiencias de estudiantes; muchos adultos, del mismo modo evocan estas vivencias en tiempos escolares.
Un amplio sector social ya está familiarizado con el problema de la violencia escolar, por ello, en el exterior hace tiempo se vienen realizando estudios sistemáticos sobre dicho problema.
En Noruega, los estudios de Dan Olwes, desde 1973 en adelante, comienzan a arrojar una luz sobre la temática, sin embrago en Argentina no hay evidencias de que en esas épocas indaguen sobre la materia.
Hablar de violencia en contextos escolares generalmente nos remite a conflictos minimizados por los mismos actores institucionales, que de prestarles la atención oportuna evitaría males mayores. Minimizada, ignorada o eludida la violencia escolar traducida en distintas acciones casi siempre ha encendido una luz de alarma únicamente cuando lamentablemente la solución de esos conflictos deviene inoportuna.
En nuestro país han acontecido notorios incidentes , muchos de ellos de gran difusión periodística.
Si bien estudios serios fueron iniciados en Europa, comenzando por los países escandinavos, y luego se desarrollaron en Inglaterra, España y Estados Unidos entre otros países, en nuestro país el tema comenzó a vislumbrarse a través de trágicos acontecimientos.
El 4 de agosto de 2000 en la puerta de la Escuela de Educación Media Nº 9 de San José, un barrio con marcada pobreza de la localidad bonaerense de Rafael Calzada, en Almirante Brown “Javier Romero de 19 años esperó al resto de sus compañeros con un arma que su madre guardaba en la casa y, cuando éstos llegaron, desató la tragedia; pronunciado una categórica frase tal como ´me voy a hacer respetar’, advirtiendo antes de disparar en medio de un grupo de trece adolescentes” .
Luego de cuatro años, otro trágico suceso tuvo lugar en la localidad de Carmen de Patagones, el cual fue reflejado con estupor por la prensa local e internacional .
Esta ésta oportunidad, la denominada “Masacre de Patagones” tuvo lugar en la mañana del 28 de septiembre de 2004, cuando un menor apodado “Júnior” ingresó, como usualmente lo hacía, a la Escuela de Educación Media N° 2 “Islas Malvinas”, pero en esa ocasión portando un arma de fuego. Abrió fuego contra sus compañeros, matando a tres de ellos, el motivo: estaba “cansado de las bromas”. Este hecho marcó un hito en materia de convivencia escolar .
Es por este hecho que proponemos el día 28 de septiembre como fecha de conmemoración del “Día Provincial de Prevención del Acoso y la Violencia Escolar” justamente por coincidir con la fecha del caso de violencia escolar de mayor magnitud en la Provincia de Buenos Aires, conocido como “Júnior y la Masacre de Carmen de Patagones”.
La Asamblea General de las Naciones Unidas en un estudio de alcance mundial realizado por Paulo Sérgio Pinheiro y presentado en agosto de 2006, afirma que la violencia contra niños y niñas puede tener efectos devastadores. Paralelamente la Organización Mundial de la Salud en el año 2002 pública el Informe mundial sobre la violencia y la salud, revelando en este primer informe que el tema de la violencia es un problema mundial de la Salud Pública. Asimismo, la Or¬ga¬ni¬za¬ción Mun¬dial de la Sa¬lud la considera una pan¬de¬mia, por¬que es¬tá ge¬ne¬ra¬li¬za¬da en Eu¬ro¬pa, Asia y Amé¬ri¬ca.
En rigor, la violencia escolar en Argentina y en América Latina en general, comienza a plantearse como una “complicación” dentro del clima escolar, a partir del “caso Júnior” y la trascendencia mediática que reviste, que comienza a ser estudiada; pues hasta el momento las investigaciones y estudios realizados, no resultan suficientes o no han podido dar respuesta a los inconvenientes que se dan en los ámbitos escolares.
Por estos días hemos sido testigos de otro caso de gran magnitud. En abril de 2011, en la escuela Tasso da Silveira de Rio de Janeiro, se produjo la  primera masacre escolar de Brasil, en donde 12 niños fueron asesinados por un ex alumno de la institución, Wellington Menezes de Oliveira.
La violencia escolar no es privativa de un sector social o de una determinada franja etaria, cualquier mirada y posterior tratamiento simplista implica la imposibilidad de abordarla y prevenirla; por ello es menester concebirla desde un paradigma de la complejidad atendiendo a las mutaciones y responsabilidades de todos los sistemas involucrados; dedicando tiempos y espacios específicos para la reflexión y el tratamiento.
Ante este complejo panorama es necesario establecer un “recorte” y focalizar la violencia entre pares en el escenario escolar, el maltrato continuo entre iguales  que, como manifestación de violencia interpersonal, afecta a quien la padece, altera las relaciones entre los integrantes del grupo y repercute en todo el sistema escolar.
Por ello, cuando estas relaciones agresivas, hostiles y disfuncionales se establecen como patrones comunicacionales, y se traduce en la clásica tríada “acosador – acosado – espectador” estamos frente al fenómeno conocido como “acoso escolar” o, “violencia entre pares”.
En países de lengua anglosajona esos fenómenos son conocidos como “mobbing” y “bullying”. La Legislatura Provincial ha sancionado dos leyes relacionadas con esta temática, la Ley N° 13.168, que regula todo lo atinente a la violencia laboral y; la Ley N° 12.764 dada en relación con el acoso sexual.
Bullying o acoso es el término con el que se designa el comportamiento de los que maltratan sistemáticamente a otros seres humanos mediante abuso de fuerza, de autoridad o de superioridad social o intelectual. El término inglés deriva de bully, abusón o matón .
Sin dudas, ante estas acciones los aprendizajes se ven interferidos, pues si bien la realidad es que un niño víctima de un proceso de acoso escolar tarda un período muy variable en manifestar externamente los daños psicológicos y psicosomáticos propios de este cuadro, cuando por fin los padres o el entorno educativo de la víctima caen en la cuenta de la existencia de un problema suele ser demasiado tarde .
 Acoso, violencia escolar y daños psicológicos son hoy claramente el resultado de políticas y concepciones paradigmáticas que por omisión o por acción, detienen el progreso de las condiciones de vida de niños y niñas, obstaculiza sus aprendizajes e interfieren en su pleno desarrollo.
Evidentemente se percibe una inquietud social por lo que implica habitar hoy una escuela. Docentes, directivos, padres, los mismos alumnos, en distintas medidas, traslucen preocupación por la presencia de conductas violentas que alteran y obstaculizan el clima escolar, los “grupos”, “barritas”, “bandas”, deben ser entendidas y tratadas según sus características particulares.
Es entendible tal preocupación, porque es sabido que para que la educación cumpla con sus funciones, una de las cuestiones que deben estar garantizadas tiene que ver con los marcos de convivencia y el funcionamiento óptimo en las relaciones interpersonales entre docentes y alumnos y entre los mismos estudiantes entre sí.
Castro Santander expresó en términos claros que “durante mucho tiempo hemos estado preocupados por el bajo rendimiento académico de los alumnos, pero ahora estamos comenzando a darnos cuenta de que existe una carencia más apremiante: el analfabetismo emocional en los estudiantes, que explica las numerosas conductas violentas que experimentamos a diario” .
Si bien gran parte de los estudios realizados se focalizan en Noruega, algunos en Estados Unidos y España, no se han encontrado en la provincia de Buenos Aires datos confiables sobre las características principales, tipologías y  consecuencias de los eventos de violencia entre pares en escenarios escolares.
La ciudad de Bahía Blanca se erige hoy en día como referente en la temática. Desde el año 2007 el Ejecutivo comunal ilustró sobre su preocupación por la temática en ciernes, al declarar, el Honorable Concejo Deliberante, de Interés Municipal al “Proyecto de Ordenanza: Declarando de Interés de la ciudad de Bahía Blanca el proyecto ‘Violencia en las escuelas: Un gran desafío para estos tiempos. Programa de diagnóstico para la intervención en redes sociales” .
En ese contexto, se realizó un estudio descriptivo de prevalencia que tiene por objeto determinar la percepción del acoso, la violencia escolar entre pares y los daños psicológicos en el contexto de la enseñanza primaria de la ciudad de Bahía Blanca. La investigación se trata de un estudio transversal con carácter exploratorio -descriptivo  de los episodios de acoso y violencia escolar entre pares escolarizados y la prevalencia de daños psicológicos.
El estudio es de naturaleza cuantitativa y se utiliza la técnica de encuesta mediante cuestionario autoadministrado con preguntas cerradas. La incidencia del acoso y violencia escolar se evalúa en una escala ordinal: “nunca”, “pocas veces”, y “siempre”. La prevalencia de daños psicológicos se evalúa también con una escala nominal: “si” y “no”.
Las unidades de análisis de la investigación fueron todos los alumnos de 5° año de los establecimientos estatales de Educación Primaria de la ciudad de Bahía Blanca. El Universo considerado en este estudio fueron todos los estudiantes primarios que cursan el 5° año de las escuelas públicas urbanas y suburbanas de esa ciudad (1.969 alumnos en total). Fue considerado “caso” a cad uno de los alumnos que cursaban 5° de una escuela pública urbana o suburbana de la ciudad de Bahía Blanca.
El Informe Cisneros VII “Violencia y acoso escolar en alumnos de Primaria, ESO y Bachiller” realizado en la ciudad de Madrid, España desde el Instituto de Innovación Educativa y Desarrollo Directivo (IEDI) a cargo de Araceli Oñate Cantero e Iñaki Piñuel y Zabala, durante 2005, posibilitó obtener indicadores fiables y válidos que permiten establecer no solo el grado de cada caso de Acoso Escolar sino además el perfil específico de los comportamientos de Acoso que padece  cada niño que es víctima de este problema .
Dicho estudio  fue tomado como base para investigación llevada a cabo en Bahía Blanca de donde se extrajeron las siguientes conclusiones:
•    Todas las conductas de acoso y violencia escolar tienen lugar en todas las instituciones educativas incluidas en la muestra con un nivel de prevalencia distinto.
•    Los índices de acoso y violencia escolar en líneas generales tienen un mayor predominio en las escuelas donde asisten alumnos y alumnas con necesidades básicas insatisfechas y de nivel intermedio.
•    En los establecimientos donde asisten niños y niñas con necesidades básicas satisfechas los guarismos resultantes siempre son menores.
•    El porcentaje más alto  de acoso y violencia escolar corresponde a la imposición de apodos, seguido del “ninguneo” y la ignorancia, con un 15%. Siendo esta una de las causales de la ya mencionada tragedia de Patagones.
•    Imponer sobrenombres e ignorar al otro, son acciones que coincidentemente se encuentran dentro de la escala de Hostigamiento. El  desprecio, la falta de respeto y de consideración por la dignidad del otro y la burla son las conductas más frecuentes en dicha escala y en el presente estudio (19%).
•    La escala de intimidación en la que se evalúan aquellas conductas que persiguen amilanar o consumir emocionalmente al destinatario infundiendo miedo, es la que menores porcentajes presenta. No hay diferencias respecto de la edad, si hay una mayor incidencia respecto de las niñas y en aquellas instituciones de nivel intermedio y con necesidades básicas insatisfechas (6%).
•    En la escala Amenazas las conductas más frecuentes son insultos y agravios que se traducen en acciones extorsivas. Por primera vez, aparece Acoso bien constatado (CC) además de  Acoso constatado (C) en acciones las que se pretende ejercer dominio y sometimiento.
•    En la escala de amenazas el acosador se muestra poderoso ante sus víctimas y los espectadores son testigos de dicha doblegación, gritos, acusaciones y la difamación arrojan el mismo porcentaje (18%).
•    En la escala de coacciones “culpar u acusar a otros” presenta el valor más elevado; el acoso constatado  muestra el valor más elevado dentro de las escalas y, al igual que en la escala anterior estamos en presencia de acoso bien constatado.
•    En la escala de bloqueo social hacemos hincapié en aquellas acciones que culminan en el llanto de la víctima, aislado y marginado por el bloqueo mismo. En consecuencia, situaciones como  “se meten conmigo para hacerme llorar” no tiene un valor tan elevado respecto de las otras escalas, sí es evidente la relevancia de la intensidad. Hay acoso constatado y  acoso bien constatado, este último se incrementa en los varones, y en las escuelas donde asisten alumnos de nivel intermedio y con necesidades básicas insatisfechas (8%).
•    La escala relativa a la exclusión social en la afirmación, revela acoso constatado y nuevamente acoso bien constatado (19%).
•    Se obtiene respuestas con bajo porcentaje (9,6%) en relación a otras escalas en la de manipulación social.
•    Las agresiones comprenden las conductas más directas de acoso y violencia escolar tanto física como psicológica. Paradójicamente siendo las más visibles esta escala posee uno de los valores más bajos constatados en el estudio (7%).
•    El Factor 1: Hostigamiento registra acoso constatado, aumentando en los varones y no registrando diferencias por edad. 
•    El Factor 2: Intimidación registra acoso constatado; a diferencia del factor 1 este aumenta en las niñas aunque la diferencia no es de gran magnitud.
•    La intensidad de las conductas mediante la frecuencia con que niños y las niñas señalan que ocurren y con la gravedad global es alta y se registra en el Factor 3: Exclusión. La menos intensa se observa respecto del Factor 1: Hostigamiento.
•    La menor asociación lineal se observa entre Factor 1 Hostigamiento y Factor 3  Exclusión, y entre Factor 1 Hostigamiento y Factor 4 Agresiones.
•    La correlación de índices, escalas y factores es alta entre el Índice global de acoso por Intensidad de acoso. La frecuencia con que ocurre es reiterada y reviste gravedad.
•    La correlación entre índices y factores de acoso y violencia escolar por sexo, edad y tipo de escuela,  es alta, se mantiene en ambos sexos, en distintos tipos de escuela y para los encuestados de 10 años y más. Hay una tendencia menor en los niños que al momento de la encuesta no habían cumplido los 10 años.
•    Hay alta correlación entre el Índice de acoso global y Factor 1: Hostigamiento; este nivel se mantiene en ambos sexos. En relación a la edad, es de menor intensidad en todos los grupos de edad (8-9 años y 12-16 años), a excepción de 10-11 años.
•    De acuerdo al Índice global de acoso por escala de hostigamiento, podemos concluir que la intensidad es considerable: la burla, el menosprecio, el odio y la falta de respeto son las conductas que más se manifiestan  en los escenarios escolares. 

Respecto de las Escalas de Daños Psicológicos se obtuvieron las siguientes conclusiones:
•    La escala de daños psicológicos no establece un diagnóstico clínico global de niños y niñas, sino que explora la posible existencia de los daños que habitualmente presentan las víctimas de acoso y violencia escolar.
•    El análisis de las escalas clínicas constituye un complemento de la evaluación de la situación de acoso y violencia escolar.
•    La prevalencia de daños psicológicos revisten gravedad tanto para las víctimas como para los espectadores.
•    Las afirmaciones que resultan relevantes por los porcentajes obtenidos son: “A veces me vienen recuerdos horribles mientras estoy despierto”; “Me cuesta mucho concentrarme o recordar cosas”; “Alguna vez me tengo rabia a mí mismo”; “Suelo tener ganas de llorar”; “A veces tengo una sensación de peligro o miedo sin saber por qué”; “Algunas veces me odio a mí mismo”; “Los demás son más listos que yo”; “Me cuesta hablar cuando estoy con otras personas”; “Tengo sueños y pesadillas horribles”.
•    Los alumnos con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) y de nivel Intermedio presentan valores más elevados, si los confrontamos con quienes no tienen dichas necesidades.
•    En la escala de ansiedad se puede observar que los ítems más relevantes con un porcentaje moderado son: “A veces tengo una sensación de peligro o miedo sin saber por qué” y; “Me cuesta mucho concentrarme o recordar cosas”.
•    El acoso constatado, en la Escala de Ansiedad aumenta significativamente en las niñas (8%).
•    En la escala de estrés postraumático, si bien prevalecen altos porcentajes en estados de optimismo y felicidad, se observan porcentajes moderados en afirmaciones tales como: “Suelo tener ganas de llorar”; A veces tengo una sensación de peligro o miedo sin saber por qué”; “A veces me vienen recuerdos horribles mientras estoy despierto” y; “Me cuesta mucho concentrarme o recordar cosas”. Hay una prevalencia mayor en las niñas (13%).
El estudio arroja conclusiones de tinte científico que son harto relevantes para estudiar la temática que nos convoca. Es un punto de partida muy importante en el análisis de la idiosincrasia educativa, para poder entender, prevenir e intentar solucionar los incidentes que a diario se suscitan en los establecimientos educativos.
Luego de ello, el Municipio de Bahía Blanca ha implementado el programa “Violencia Cero en las escuelas”, con el fin de instrumentar un plan preventivo y estratégico.
 El programa comenzó a realizarse desde mayo de 2011, y es coordinado por la Dirección de Educación comunal, articulado con instituciones deportivas y empresas, ya que es una problemática que afecta a todos.
Por su parte, se advierte que la violencia entre niños, niñas y adolescentes aumenta considerablemente y las modalidades se van diversificando. Es un fenómeno complejo, multicausal y que no puede ser delimitado por fronteras geográficas, clases sociales, niveles educativos, edades, religiones o etnias. Está atravesado por factores políticos, históricos, económicos, culturales, educativos y se da en estrecha relación con el sistema familiar.
La violencia ocasiona diversas consecuencias a corto, mediano y largo plazo, dependiendo de las características que asuma y el nivel de gravedad. Personas que en distintos momentos históricos fueron objetivos de acciones violentas han mostrado mayor susceptibilidad a padecer problemas sociales, de aprendizaje, psicológicos durante mucho tiempo, incluso sin posibilidad de modificación.
Los objetivos del programa son:
1. Desarrollar una campaña de sensibilización en la ciudad de Bahía Blanca.
2. Implementar un plan preventivo y estratégico en todas las escuelas públicas, específicamente en niños y niñas de 3° de Educación Primaria Básica, (Desde un modelo cognitivo);
3. Desarrollar jornadas de capacitación desde la Dirección de Educación para todos los docentes interesados en la temática, con el objetivo de conocer todas las modalidades que adquiere el acoso y la violencia escolar;
4. Establecer un programa de seguimiento y evaluación del impacto del programa, con el fin de implementarlo en las escuelas secundarias de la ciudad.
En efecto, se presenta como inevitable una “nueva lectura” de la sociedad y específicamente del “ámbito educativo”. En los ámbitos académicos comenzó a realizarse en Argentina hace muy pocos años, puntualmente en el año 2004, como consecuencia de un caso de violencia entre estudiantes que tuvo gran resonancia en los medios de comunicación, “Júnior y la Masacre de Carmen de Patagones”, tal como lo hemos mencionado.
Por ello es imprescindible dedicar un día a la reflexión y a la prevención como plataforma a partir de la cual delinear acciones futuras para prevenir el acoso y violencia escolar.
Por lo expuesto, invito a mis pares a que me acompañen en la iniciativa elevada.

 


 

2 Comentarios

  1. Ana Perez
    said,

    Mayo 31, 2011 at 22:54

    Me complacería recibir material de lectura, o guía del mismo. Soy psicóloga en un centro de salud comunitario y estoy comenzando a dar charlas en las escuelas sobre el tema de violencia escolar.
    Muchas gracias.

  2. Iván Budassi
    said,

    Junio 1, 2011 at 21:25

    Estimada Ana Perez, si podés escribime a mi mail ivan@ivanbudassi.com y te pongo en contacto con la gente que tiene material sobre el tema.
    Muchas gracias, saludos,
    Iván

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