Un legislador provincial, ¿trabaja?
La mala imagen
En las encuestas de opinión la valoración que hace la gente de los políticos o de quienes se dedican a la función pública está lejos de ser buena. Pero en particular, a los diputados y senadores en todo el mundo no se los quiere demasiado. Explicaciones se han dado varias. Algunos, por ejemplo, indican que la gente ve más las acciones de quienes trabajan en el Poder Ejecutivo o el Judicial que en el legislativo, y por eso piensa que los legisladores no hacen mucho.
Otros sostienen que existe una atadura inconciente a las estructuras de poder al estilo monárquico, en los que una persona o grupo de personas mandan y deciden. En este orden de ideas, el trabajo de un diputado que consiste fundamentalmente en tratar de conseguir consenso por la vía del dialogo y la negociación, y en “hablar” en el recinto, no resultaría muy atractivo para la gente. Sin embargo, si no se logra un consenso para alcanzar mayorías, el trabajo no podría concretarse en leyes.
Y quizás también, esta mala imagen se origine en que muchos legisladores no trabajen lo que deben.
1) *El legislador como legislador*
Resulta obvio que un diputado o senador quieran votar y redactar leyes pero esta tarea no consiste simplemente en sentarse en una computadora para crear una norma o reformar una existente, o levantar la mano en una sesión para aprobar o rechazar una propuesta. En relación a las leyes, el trabajo de los legisladores se divide de diversas maneras.
Las comisiones (Reuniones productivas)
Las comisiones (Reuniones productivas)
En primer término, de acuerdo a sus intereses y capacidades técnicas, los diputados trabajamos en algunas de las 35 comisiones que tiene la Cámara. En estas comisiones, que se integran proporcionalmente a la cantidad de miembros que cada bloque tiene en la Cámara, se analizan y discuten los proyectos presentados. Estos proyectos pueden ser de ley, o de declaración.
En nuestra Cámara provincial, donde impera un ámbito de trabajo relativamente cordial y constructivo, se hace lo imposible para tratar de coordinar la redacción de los proyectos de forma tal de conseguir un consenso en normas que resuelven problemas prácticos o técnicos. Así, en general se emite un despacho único en el que se sugiere al pleno de la Cámara la aprobación o rechazo del proyecto. En los temas de alto contenido político, es frecuente que hayan varios despachos correspondientes a los distintos bloques que integran la Cámara.
Luego de analizado por una o varias comisiones, los proyectos ingresan al orden del día para el tratamiento en la Cámara.
Luego empiezan a actuar los bloques.
Los bloques son los agrupamientos por partido o grupo de partidos en los que se divide cada cuerpo legislativo. Así, en nuestra Cámara de diputados hay ocho bloques que responden a partidos (UCR), a grupos de partidos (GEN -PS) y alianzas electorales (UNION PRO-FRENTE PARA LA VICTORIA), etc.
Antes de decidir las votaciones se realizan reuniones de bloque dirigidas por su presidente y se fijan las posiciones en torno a las decisiones a tomar dentro del recinto.
Esas reuniones suelen ser agitadasporque, sobre todo en los bloques numerosos, es normal que convivan distintas posturas. Pero en la mayoría de las legislaturas del mundo, son contadísimas las oportunidades en la que los legisladores se apartan de las decisiones tomadas por la mayoría del bloque.
Un ejemplo elocuente de esa relación es que, en el Reino Unido, al jefe de bloque se lo llama “whip”, (látigo) que es lo que simbólicamente debería usar un jefe de bancada o de bloque para poder unir a su grupo parlamentario para que vote en un mismo sentido.
Una vez que el bloque fija su posición, los jefes de bloque se reúnen un rato antes de la sesión en la llamada Comisión de Labor Parlamentaria. Allí, antes de pasar al recinto, se explicitan las posturas de cada grupo parlamentario y la agenda definitiva de los temas a tratar.
Las sesiones tienen fijado un horario de inicio que por una extraña tradición nunca, jamás, de ningún modo, ni en los sueños más optimistas se cumple. Por ejemplo, si el primer llamado es para las once de la mañana, la sesión nunca comenzará antes de las 4 o 5 de la tarde.
Las sesiones se inician con izamiento de la bandera y el tratamiento de los homenajes, proyectos de ley o de declaración, y los proyectos que eventualmente pudieron haber sido vetados por el poder ejecutivo.
Para quienes estamos en las bancas, en general no existen grandes sorpresas pues ya sabemos que posiciones tomaran los oradores que por los diferentes bloques intervienen en la discusión.
Las sesiones en general se realizan en la Cámara de Diputados de la Provincia cada quince días, y duran entre 2 o 3 horas, pero no es raro que se prolonguen dos o tres horas más.
2) *El legislador como gestor o soluciona-problemas*
Escuchar
Pero el legislador también tiene el compromiso de gestionar soluciones para la sección o distrito que lo ha elegido. Recuerdo que cuando tuve la suerte de ganar una beca, en 1996, para estudiar en Londres en 1996, me encontré a la salida del subte de la esquina de mi casa con Kenneth Clarke, entonces Ministro de Economía. Le pregunte que hacía solo caminando por allí, y me contesto que iba a su oficina en el barrio en la que atendía una vez por semana a las personas de su distrito, pues a pesar de su alto cargo debía seguir escuchando a quienes lo habían elegido.
La sexta sección electoral es la más extensa de la Provincia. Tiene más de 20 distritos o localidades. Por eso, en general, los legisladores suelen distribuirse según las localidades más cercanas a su domicilio para poder atender la mayor cantidad de demandas posibles. Siendo un territorio tan grande, es muy dificil abarcarla toda sino se hace un trabajo en conjunto. La Sexta tiene 11 diputados y 6 senadores.
Informarse y hablar con la gente
Por mi parte, los lunes a la mañana voy a la Municipalidad de Bahía Blanca en donde el Intendente y otros funcionarios me piden que gestione o active algunos trámites en La Plata o Buenos Aires, o sugieren cambios de normas que contribuyan a satisfacer las necesidades de los bahienses. Los lunes también voy a los distritos de la zona, en donde me requieren intendentes o entidades intermedias.
Los martes (generalmente salgo muy temprano desde Bahía para llegar sobre el mediodía), miércoles y jueves estoy en La Plata con el trabajo de las comisiones y sesiones.
Los viernes me dedico a visitar entidades intermedias, como sociedades de fomento, clubes de barrio, oratorios, comedores, y escuelas, centros de asistencia social, en donde directivos y gente del lugar me plantean sus necesidades de todo tipo. En general tratamos de realizar estas visitas con gente del Ejecutivo municipal y concejales, para tratar de aportar soluciones desde cada esfera de gobierno, y que no se agote en una sola instancia el intento por ayudar a la gente.
Por ejemplo, yo puedo ver el estado de trámites de jubilaciones o pensiones que tramitan en el Instituto Provincial de Previsión Social; gestiones ante el IOMA o el Ministerio de la Salud de la Provincia por medicamentos o prótesis; trámites por sociedades de fomento ante el Ministerio de de la Provincia o Personas Jurídicas; problemas de escuelas públicas o privadas ante la Dirección de Escuelas; y mil cosas más.
Asimismo, los legisladores podemos gestionar, en circunstancias especiales, algunos subsidios que otorga la Cámara para organismos o personas con necesidades sociales, o becas a alumnos regulares que por su situación familiar, económica o académica las merecen.
Descargar subsidios entregados
*A los fines de preservar la intimidad de los beneficiarios, no se publican en internet los nombres de los becarios. De todos modos, ante la simple solicitud, se remitirá a quien lo solicite los datos completos de los mismos.



